lunes, 28 de diciembre de 2020

Mitsubishi Tendrá un modelo

La alianza Renault-Nissan tiene ya prácticamente cerrada la negociación con Mitsubishi para la producción de un modelo del segmento C, al que pertenecen el Renault Mégane (el vehículo más vendido en España en lo que va de año) y el Nissan Pulsar (que se fabrica en la Zona Franca de Barcelona), para reemplazar a su modelo Lancer, cuyas ventas han caído en el mercado europeo a unas 1.000 unidades al mes.

Planta de Renault recién inaugurada en Argelia.

Además, los recursos de desarrollo y diseño que tiene el fabricante japonés están centrados en el lanzamiento de vehículos todoterreno y todocamino, con versiones híbridas enchufables. Concretamente, el sucesor del actual ASX se desvelará en 2016 y el del Montero, en 2018. Y está inmersa en el lanzamiento del Outlander PHEV, un todocamino con tecnología híbrida enchufable.

Este nuevo modelo que reemplazará al Lancer llegará a finales de 2018. Por el momento se discute la plataforma concreta en que se basará (parece más lógico que se decanten por la última desarrollada por Renault para la alianza) y en que planta o plantas de producirá.

El coche debería tener una difusión global, aunque parece especialmente enfocado al mercado europeo. Por eso, parece lógica su producción en este ámbito territorial en el que las plantas de Renault en Palencia, en España, y en Bursa, en Turquía, parecen tener posibilidades de recibir la carga de trabajo.

También podría entrar en liza la de Nissan en la Zona Franca de Barcelona, donde ya se produce el Pulsar. Hay que recordar que Mitsubishi se desprendió de la fábrica de NedCar que poseía en Holanda y que ahora produce para Mini. No tiene, por tanto, capacidad de producción en Europa Occidental.

Este coche llegará algo más de un año después del modelo de Mitsubishi que se basará en el actual Renault Latitude/Samsung SM5, que se produce en la planta de Busan, en Corea del Sur. La versión para la marca japonesa saldrá también de esta fábrica y atenderá la demanda de modelos de este tamaño, de la marca Mitsubishi, en Norteamérica que hasta 2010 cubrían con el modelo Galant cuyo nombre podría recuperar el nuevo.

Los primeros contactos de Mitsubishi con la alianza Renault-Nissan se remontan a 2011 cuando las dos marcas japonesas pactaron el desarrollo conjunto de microcoches (los llamados kei cars) para el mercado nipón. De ahí salieron los modelos Nissan Dayza y Mitsubishi eK. En vista del éxito, la colaboración se amplió a Renault, a la tecnología de los coches eléctricos y a los modelos ya mencionados.

Tercera planta de Renault en África

Por otra parte, Renault ha inaugurado su nueva fábrica en Argelia, en los alrededores de Orán. Ha invertido 50 millones de euros y posee el 49% de la empresa propietaria, estando el resto en manos de un consorcio de bancos y empresas locales, algunas estatales.

Inicialmente, la capacidad es de 25.000 unidades al año en una única línea que da trabajo 350 empleados. Está prevista, pero no aprobada, la ampliación a 75.000 unidades. El coche que se produce es el Renault Symbol, que es la denominación que allí va a tener el Dacia Logan.

El mercado de Argelia es el segundo en importancia en África, detrás del de África del Sur. El año pasado alcanzó las 425.000 unidades, pero la previsión para este es de sólo 350.000. Pese a esta caída de las ventas, se le estima un potencial de 500.000 unidades, dado que el 70% del parque tiene más de 10 años de antigüedad. Además, el Magreb crece y se prevé que roce, en 2015, las 900.000 matriculaciones. Renault tiene dos plantas más en Marruecos.

La nueva fábrica de Renault en Orán tiene una particularidad: más del 40% de su plantilla son mujeres. Un logro importante en una empresa que intenta la máxima diversidad de género y de nacionalidades entre sus empleados. La media de empleo femenino en Renault es del 17%; del 20% entre los managers; y del 25% en la alta dirección.

Renault Algérie Production comenzó a construirse en septiembre de 2013 y la recién inaugurada empresa franco-argelina, que ha contratado cerca de 350 empleados en los últimos meses, repartirá los beneficios prácticamente a la mitad entre el Grupo Renault y el Estado Argelino, tal y como estipula la normativa sobre inversiones del país.